La presidenta Claudia Sheinbaum defiende la nueva regulación sobre el derecho de las audiencias, desestimando acusaciones de censura y enfatizando su carácter constitucional. Esta normativa, actualmente en consulta pública, busca establecer criterios claros para la transparencia en los medios de comunicación sin otorgar al Estado la facultad de intervenir en su contenido.
Durante una conferencia en Palacio Nacional, Sheinbaum subrayó que la legislación exige a las empresas de radio y televisión la creación de un código de ética y la designación de un defensor de las audiencias. Asimismo, establece mecanismos para que los ciudadanos puedan presentar quejas sobre la programación, manteniendo a raya la capacidad del gobierno para decidir sobre la veracidad de la información.
La mandataria insistió en que, bajo esta ley, las sanciones solo se aplicarán si los medios incumplen con las mencionadas obligaciones administrativas. «Es proporcionar a la ciudadanía un recurso, sin la injerencia del Estado, para abordar sus inquietudes sobre noticias y opiniones», afirmó.
Sheinbaum declaró que los lineamientos aún están en consulta pública, invitando a la participación ciudadana antes de su publicación en el Diario Oficial de la Federación. A su vez, criticó a ciertos sectores de medios y «comentócratas» por propagandar información errónea con intenciones políticas y económicas, señalando que su gobierno no recibe presiones ni «chayote».
De manera adicional, la presidenta aseguró que su administración ha disminuido los recursos dirigidos a la publicidad oficial, argumentando que estas decisiones son tomadas en función de las audiencias de cada medio, resaltando que algunos de los principales conglomerados mediáticos no reciben financiamiento del gobierno.
Por otro lado, la conferencia también fue escenario de un rastreo de alianzas entre gobernadores, quienes se unieron a la Jornada Nacional de Reforestación programada para el 9 de agosto. Este esfuerzo busca plantar más de 6 millones de árboles y plantas en México, destacando la participación de la gobernadora panista Maru Campos, a pesar de las tensiones con la administración federal.
