La presidenta Claudia Sheinbaum ha instado al gobierno de Estados Unidos a clarificar la implicación del FBI en la detención de Ismael «El Mayo» Zambada, tras la revelación de información que contradice lo manifestado por el exembajador Ken Salazar en 2024. Este desarrollo reaviva las tensiones en la relación bilateral entre ambos países, planteando interrogantes sobre la transparencia en las operaciones de seguridad conjunta.
A casi dos años de la captura de Zambada, Sheinbaum cuestiona abiertamente: «¿Quién mintió, el exembajador o el FBI?» La interrogante surge a raíz de un informe publicado por Pie de Nota, que alega que el FBI tuvo un papel activo en la operación, incluyendo la donación de la aeronave utilizada para el traslado del importante narcotraficante a un museo en El Paso, Texas. Esta afirmación contrasta con la declaración de Salazar, quien había sostenido que Estados Unidos no participó en el operativo.
De acuerdo con Sheinbaum, esta discrepancia es significativa, ya que involucra acciones del gobierno estadounidense sin notificación al gobierno mexicano. La presidenta también ha cuestionado los posibles acuerdos que las agencias estadounidenses pudieran haber establecido con el Cártel de Sinaloa, subrayando la necesidad de claridad para restablecer la confianza en la colaboración bilateral.
Durante la conferencia, el canciller Roberto Velasco participó y comunicó que se ha realizado una solicitud formal al FBI, a través de la Fiscalía General de la República (FGR), para esclarecer su participación. Este aspecto es crucial, ya que el gobierno mexicano está evaluando las repercusiones legales de estos hechos, al mismo tiempo que busca responder a la creciente violencia en Sinaloa que ha surgido tras la captura de Zambada.
Sheinbaum también destacó que su administración ha enfrentado las acusaciones de mantener acuerdos con narcotraficantes. En este sentido, mencionó los casos de corrupción de administraciones pasadas, aludiendo a vínculos entre autoridades mexicanas y criminales organizados.
Finalmente, al abordar el impacto de este caso en la soberanía nacional, Sheinbaum afirmó que es esencial exigir reciprocidad en la relación con Estados Unidos. Aseguró que, aunque su gobierno busca fomentar vínculos positivos, no se aceptará una subordinación que comprometa la autonomía del país. Esta postura es clave para entender la dinámica actual entre México y su vecino del norte, en un contexto de creciente preocupación por la seguridad y la cooperación internacional.
