Verónica Díaz asumirá la coordinación estatal de Morena en Zacatecas, un movimiento que se produce en medio de tensiones internas marcadas por un enfrentamiento con el diputado Ulises Mejía Haro. La controversia se centró en la falta de acceso a las encuestas que determinaron esta decisión, lo que ha generado inquietud sobre la transparencia del proceso interno y su repercusión en la cohesión del partido.
Durante una tensa reunión previa al anuncio, varios aspirantes al cargo, entre ellos Ariadna Montiel y Citlalli Hernández, comunicaron que la diferencia de votos entre Díaz y Mejía era mínima, apenas tres puntos. Sin embargo, Mejía presentó sus propios datos, cuestionando la validez de la medición interna de su partido. Según sus cifras, estaba en una posición más sólida de lo que revelaban los números oficiales de Morena.
Mejía exigió conocer los detalles de las encuestas realizadas por la dirigencia nacional, citando datos de firmas reconocidas como Rubrum, De las Heras, Buendía & Márquez, y Massive Caller. Esta insatisfacción por la falta de información propició un incremento en la tensión entre los asistentes. Montiel, en un intento por restablecer el orden, le comunicó que no se aceptarían sus condiciones, resaltando que la dinámica de la reunión no se sujetaría a sus demandas.
El episodio culminó sin la presencia de Mejía en el estrado durante la presentación oficial de Díaz, lo que contrasta con las actitudes de otros aspirantes de la Cuarta Transformación (4T) que han aceptado públicamente los resultados en circunstancias similares en otros estados. La decisión sobre la coordinación estatal en Zacatecas se considera crucial, no solo para el futuro de la gobernanza local, sino también para las relaciones de poder dentro de Morena.
Este conflicto interno podría repercutir en la estrategia electoral del partido en los próximos comicios y afectar la cohesión del bloque político en un entorno donde la unidad es esencial para mantener el liderazgo del partido en Zacatecas. En este contexto, Mejía podría ahora considerar una nueva candidatura para regresar a la presidencia municipal de la capital del estado, un cargo que ocupó entre 2018 y 2021 y que le podría abrir nuevas oportunidades políticas.
