Durante la VIII Cumbre México-Unión Europea, que tuvo lugar en el Palacio Nacional, se firmó el Acuerdo Global Modernizado que establece un nuevo marco de cooperación comercial entre ambas regiones. Este convenio incluye un Acuerdo Comercial Interino y una carta de intención para reforzar el diálogo político y estratégico, en respuesta a tensiones geopolíticas, disputas comerciales y desafíos migratorios.
La Presidenta Claudia Sheinbaum subrayó la importancia del acuerdo, rigiendo que ampliará el comercio, atraerá inversiones y fortalecerá sectores clave como energías limpias, farmacéutica, inteligencia artificial y electromovilidad. Por su parte, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, indicó que los acuerdos permitirán la eliminación de casi todos los aranceles para las exportaciones agroalimentarias mexicanas hacia Europa. Se destinarán cinco mil millones de euros a proyectos de infraestructura, energía sostenible, digitalización y economía circular.
El presidente del Consejo Europeo, António Costa, caracterizó estos convenios como una «declaración geopolítica», dada la incertidumbre global actual. El dirigente de Comce Occidente en Jalisco, Miguel Ángel Landeros, destacó que este nuevo escenario generará oportunidades para sectores como tequila, berries, aguacate y tecnología.
Especialistas en comercio exterior aconsejan a México aprovechar el acuerdo para incrementar el valor de sus exportaciones y reducir su dependencia de Estados Unidos. En este contexto, el nuevo tratado moderniza un acuerdo vigente por más de dos décadas, eliminando aranceles en más del 90% de los productos comercializados entre México y la Unión Europea.
Se estima que productos como café, miel, limón y espárragos podrán acceder a mejores condiciones en el mercado europeo, lo que podría aumentar las exportaciones nacionales. Actualmente, la Unión Europea es el tercer socio comercial de México y un destino significativo de inversión extranjera directa.
La Presidenta von der Leyen también anunció inversiones de aproximadamente 5 mil 800 millones de dólares para proyectos estratégicos en infraestructura y tecnología. En México, operan alrededor de 11 mil empresas europeas, que generan empleo significativo en varios sectores.
El acuerdo incluye la actualización de normativas sanitarias y procedimientos aduanales, buscando mejorar la eficiencia en el comercio bilateral. Además, se propone un fondo de cinco mil millones de euros para proyectos vinculados a la infraestructura y la transición energética, con hojas de ruta que contemplan cooperación económica y tecnológica entre ambos bloques.
Representantes del sector privado consideran que este nuevo marco puede facilitar la consolidación de proyectos en movilidad eléctrica y manufactura avanzada. Asimismo, se estima que la modernización del tratado abrirá nuevas oportunidades para las pequeñas y medianas empresas mexicanas en el mercado europeo, ofreciendo mejores condiciones comerciales.
El acuerdo no solo busca reducir barreras comerciales, sino también fomentar la competitividad y la diversificación de mercados, esenciales en un entorno global dispar.