El Gobierno de México implementará un acuerdo nacional que restringe el uso de teléfonos celulares y otras pantallas en escuelas primarias y secundarias a partir del 3 de noviembre. Esta decisión se tomó tras el respaldo unánime de las autoridades educativas de los 32 estados del país.
Durante una conferencia matutina, el secretario de Educación Pública, Mario Delgado, informó que los estudiantes podrán llevar sus teléfonos a las instituciones, pero deberán permanecer guardados durante todo el día, incluyendo recreos, salvo situaciones de emergencia. Este nuevo protocolo busca asegurar un entorno educativo libre de distracciones ocasionadas por dispositivos móviles.
En el nivel medio superior, cada institución definirá las normas necesarias para un uso responsable de estos dispositivos, mientras que las universidades podrán establecer sus propias políticas para fomentar una ciudadanía digital responsable.
El acuerdo será publicado en el Diario Oficial de la Federación y entrará en vigor el 3 de noviembre, tras una serie de asambleas con docentes y familias para detallar las nuevas regulaciones.
Mario Delgado indicó que esta medida es resultado de meses de consultas y foros con especialistas sobre el impacto del uso excesivo de pantallas en menores. En una encuesta realizada, el 81% de los educadores expresó la necesidad de regular el uso de dispositivos móviles en el aula, argumentando que su presencia ha tenido efectos adversos en el aprendizaje.
Históricamente, México no contaba con un marco normativo específico sobre el uso de teléfonos celulares en escuelas, lo que dejaba a cada plantel la responsabilidad de establecer sus propias reglas. Esta nueva legislación se alinea con una tendencia internacional en la que 114 sistemas educativos, un 58% del total, ya han implementado prohibiciones nacionales respecto a los teléfonos móviles en sus aulas.
La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) ha señalado que, aunque la tecnología puede ser beneficiosa para el aprendizaje, se debe utilizar únicamente cuando contribuya de manera efectiva a los objetivos educativos.










