El huracán «Rachel» ha disminuido su intensidad a categoría 1 en la escala Saffir-Simpson y sus efectos continúan generando lluvias intensas y oleaje peligroso en el occidente de México. El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) ha indicado que el fenómeno meteorológico se desplaza lentamente hacia el oeste, alejándose de las costas nacionales, aunque la circulación del sistema sigue representando un riesgo para varias comunidades.
Las autoridades de Protección Civil mantienen una vigilancia activa ante la posibilidad de encharcamientos severos, deslaves y otros problemas en zonas vulnerables. Se han reportado lluvias puntuales fuertes en Baja California Sur, Sinaloa, Nayarit, Jalisco y Colima. Los residentes de estas regiones deben extremar precauciones al transitar por carreteras que podrían volverse peligrosas.
El pronóstico también incluye rachas de viento de entre 40 y 60 kilómetros por hora en las zonas costeras, lo que podría provocar la caída de árboles, anuncios espectaculares y daños en el cableado eléctrico. Se aconseja a la población permanecer en lugares seguros y limitar las salidas a situaciones esenciales.
En cuanto al estado del mar, el SMN prevé un oleaje que oscilará entre 3 y 5 metros, especialmente en las costas del sur de Baja California Sur, lo que representa un riesgo extremo para la navegación y las actividades turísticas. En Sinaloa, Nayarit y Jalisco, las olas podrían alcanzar hasta 4 metros, lo que ha llevado a las capitanías de puerto a restringir el acceso al mar para embarcaciones menores. Se recuerda a los bañistas la importancia de respetar las banderas rojas y seguir las indicaciones de los salvavidas.
Aunque se espera que el huracán continúe su trayectoria hacia aguas abiertas y se debilite en los próximos días, la población debe mantenerse informada a través de los canales oficiales y adoptar medidas de precaución ante las condiciones climáticas adversas.










