El Mando Central del Ejército de Estados Unidos (CENTCOM) ha llevado a cabo una serie de ataques aéreos contra instalaciones en Irán, justificándolos como acciones de «legítima defensa» tras los bombardeos de fuerzas iraníes dirigidos a bases estadounidenses en Bahréin y otras localizaciones en Oriente Próximo. Este desarrollo destaca una escalada significativa en las tensiones entre Estados Unidos e Irán, dos actores clave en la región.
El CENTCOM anunció la ejecución de estos ataques a las 17:15 horas, conforme a instrucciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. En este contexto, el Mando Central comunicó que los bombardeos son una respuesta a lo que consideran una agresión injustificada por parte de Irán.
Poco después de los anuncios oficiales, se reportaron explosiones en Bandar Abbas, un importante puerto iraní, así como en el condado de Sirik y las islas de Qeshm y Hengam, según la agencia de noticias Mehr. Estas acciones se producen en medio de la escalada retórica, donde el presidente Trump ha instado a Irán a finalizar un acuerdo que se ha estado negociando durante semanas.
Adicionalmente, se ha informado que la Guardia Revolucionaria de Irán reivindicó ataques con drones contra bases estadounidenses en Bahréin, Jordania y Kuwait, señalando que estas acciones son en represalia por las agresiones de Estados Unidos. Este ciclo de hostilidades entre las dos naciones ha comenzado a suscitar una creciente preocupación en la comunidad internacional sobre la estabilidad en el Golfo Pérsico.










